La Cueva de Envejecimiento
Siendo fieles a nuestro entorno e historia, aprovechamos los recursos que nos han legado nuestros antepasados y que hemos adaptado a la crianza de nuestros vinos.
Esta cueva centenaria, excavada a 13 metros de profundidad, no sólo aporta condiciones ambientales inmejorables para la crianza de nuestros vinos, sino que representa el símbolo de Bodegas Megía e Hijos.
Aquí terminan su maduración y reposo nuestros caldos más representativos y afamados.