Localidad enclavada en la Sierra del Serrablo, en las proximidades de Biescas, cuyo pequeño núcleo cuenta con claros ejemplos de arquitectura civil tradicional de la zona. Su iglesia parroquial está dedicada a San Esteban, y es un ejemplo de románico tardío, aunque el templo original ha sufrido diversas modificaciones. La ermita de Santa María, en las inmediaciones de Espierre, por el contrario, es un ejemplo del primer románico aragonés, aunque se encuentra en mal estado de conservación.